Las decisiones de planificación y compra son las más difíciles de tomar en la producción ganadera.
En este artículo, hablaremos sobre las decisiones en el ámbito de las compras y sobre cómo podemos y debemos utilizar los datos para que el proceso de toma de decisiones sea más cuantificable. ¿Qué tipo de decisiones pueden basarse en datos y cómo podemos determinar qué datos son los adecuados para utilizar?
Una buena estrategia de marketing, la fijación de precios, la experiencia previa y las relaciones con los proveedores ejercen presión sobre la empresa a la hora de tomar decisiones. ¿Cómo se decide? ¿Qué opciones ofrecen la mejor relación calidad-precio y cómo se define cuál es la mejor relación calidad-precio para su empresa?
Para responder a estas preguntas, debemos analizar algunos ejemplos.
En primer lugar, hablemos de uno de los elementos más importantes que hay que adquirir para cualquier granja: la maquinaria. La mayoría de las explotaciones agrícolas de todo el mundo utilizan diferentes tipos, marcas y modelos de maquinaria. Incluso dentro de una misma empresa, la maquinaria de una granja puede variar de una explotación a otra. Cuando llega el momento de renovar o construir nuevas instalaciones, ¿cuál es la mejor opción?
Ahora pensemos en qué tipo de datos puede recopilar una empresa para que el proceso de toma de decisiones se base más en los datos y, por lo tanto, sea más objetivo y cuantificable.
Siguiendo con nuestro ejemplo, necesitamos saber de qué equipo disponemos actualmente para poder correlacionar la información sobre el equipo con los datos de producción. Por ejemplo, estamos tratando de decidir qué líneas de alimentación y abrevar compraremos para nuestra nueva granja. ¿Qué indicadores clave de rendimiento (KPI) pueden verse afectados por las líneas de alimentación y abrevar? El índice de conversión alimenticia (FCR), las ganancias de peso diarias y la uniformidad del rebaño, por mencionar los más importantes. Por supuesto, también podríamos analizar datos geográficos y meteorológicos, detalles de las manadas de reproductores, programas de medicación y vacunación, ya que hay diversos factores y condiciones que pueden influirse mutuamente.
Otro ejemplo es decidir cuál es el programa de alimentación óptimo: ¿cuándo es mejor pasar del pienso de inicio de alta energía al pienso de crecimiento? Una vez más, tenemos en cuenta el índice de conversión alimenticia (FCR) y las ganancias diarias, así como el costo de producción, ya que necesitamos encontrar una solución equilibrada y no una que haga que nuestros costos de producción se disparen. Como ya hemos comentado, el FCR y las ganancias diarias también pueden verse influidos por otros factores.
Uno de los factores clave para garantizar la salud y el bienestar de una manada es un programa de vacunación preventiva. La gran cantidad de versiones y variaciones creadas por diferentes instalaciones y veterinarios puede generar confusión a la hora de decidir cuál es la mejor opción para aplicar como práctica de la empresa. Existen otras variables que pueden influir en los mismos indicadores clave de rendimiento (KPI): el historial de la manada madre, el equipo de la incubadora por el que pasaron los huevos, el método de aplicación del producto, la dosis, la ubicación geográfica y las técnicas de manejo de las aves, entre otros.
Entonces, ¿cómo se pueden utilizar los datos para evaluar las opciones disponibles?
Hay dos formas principales de hacerlo: a) utilizar todos los factores y KPI posibles, o b) seleccionar algunos de los principales. Uno de los mejores enfoques es la regla 80/20, lo que significa que el 80 % de tus resultados se ve afectado por el 20 % de tus factores. Esto implica que podemos tomar los principales para el análisis y obtendremos un resultado bastante preciso. Volviendo a nuestro ejemplo con los bebedores y los comederos, veamos qué líneas ofrecen el mejor índice de conversión alimenticia (FCR), uniformidad y ganancias diarias. En el caso de los esquemas de vacunación, ¿cuándo obtenemos la mejor supervivencia a los 3 y 7 días y las ganancias diarias más constantes?
Si los resultados son notablemente mejores en ciertos casos y el valor es comparable al precio del equipo, ahí tienes un producto ganador.
Convertir los resultados numéricos en beneficios económicos permite demostrar aún mejor este punto: una menor tasa de sustitución (FCR) y un mayor aumento de peso tienen un impacto financiero positivo en las manadas, por lo que es posible calcular el retorno de la inversión.
Para seguir el primer enfoque, con numerosos KPI y puntos de datos, necesitaríamos herramientas y mecanismos que nos permitan procesar grandes cantidades de datos y generar resultados. Estos instrumentos existen e incluyen el análisis de Big Data mediante el aprendizaje automático (también conocido como inteligencia artificial). La principal ventaja del aprendizaje automático es que, una vez que se construye un modelo y se entrena adecuadamente, es reutilizable. Sin embargo, con esta tecnología, se requiere tiempo y conocimientos especializados para llevar a cabo dicho análisis. En situaciones en las que se desconocen los factores más influyentes y la decisión requiere una respuesta de alta precisión, el aprendizaje automático marcará la diferencia.
La elección del enfoque depende de la empresa y de la pregunta que se plantee. Sin embargo, para llevar a cabo cualquiera de esos análisis, siempre debemos partir de los datos, ya que unos datos de mala calidad (parciales, fragmentados, sin vincular o simplemente erróneos) no permitirían obtener buenos resultados, ni siquiera utilizando las tecnologías más avanzadas y de mayor nivel.
Si generas datos de calidad, estos te ayudarán a tomar las decisiones más importantes que pueden transformar tu negocio. Lo que se puede medir, se puede gestionar.
¿Consideras que los datos son el núcleo de tu negocio avícola?